Noticias MMA: El Kalaripayattu, el primer arte marcial que existió en el mundo

In Noticias, Noticias MMA by Jorge Díez LargachaLeave a Comment

Es originario de la región de Kerala (India)

Desde que el hombre pisó por primera vez la tierra, ha participado en disputas, peleas, combates…… Y desde siempre se ha preparado para ello. Pero cuando hablamos de artes marciales, siempre nos hemos referido a otra cosa. Algo más. Una filosofía, una forma de vida. Pero, ¿dónde surge esa relación entre la lucha y su faceta espiritual?. Muchos estudiosos en la materia lo sitúan en la India, en concreto en la región de Kerala.

En esa región de la India se desarrolló el Kalaripayattu. Sería éste, por lo tanto, el primer arte marcial conocido en el mundo. El origen de este arte marcial se sitúa en torno a 3.000 años antes de Cristo, pero como sistema estructurado no se considera hasta el siglo V antes de Cristo. Llegados a este punto, algunos estudiosos aseguran que las artes bélicas griegas o incluso las chinas podrían ser anteriores.

Sage Parasurama

Sin embargo, la tradición popular china atribuye al monje Bodhidarma el origen de las artes marciales, precisamente por llevar de la India a China ese concepto de unión entre las artes de combate y la filosofía, y su enseñanza podría estar razonablemente relacionada con el Kalaripayattu.

La palabra sánscrita Kalaripayattu proviene de dos grandes principios: Atma Sipahi (el espíritu manda al cuerpo) que hace referencia a la parte espiritual; y Bura Trupachandral (el adversario es vencido retornando contra él su propia fuerza) que hace referencia al combate.

El Kalaripayattu fue creado por el santo guerrero Sage Parasurama, adorado como un dios y padre de las artes marciales. Este arte marcial, es un sistema muy atlético, basado en un amplio y versátil arsenal de armas, en el que se usan posiciones muy bajas y son frecuentes las carreras y los saltos acrobáticos.

El misticismo hindú explica el Kalaripayattu en base a tres animales: la golondrina, que vuela y pica desde lo alto del cielo (que puede verse claramente en los saltos y ataques hacia abajo con armas punzantes, propios de este arte), el tigre que rasga los músculos y rompe los huesos (que representa el combate cuerpo a cuerpo y las posturas bajas, como del felino preparado para atacar) y la serpiente que ondula, envenena y mata (que refleja la flexibilidad del practicante y los precisos ataques que realiza, como picotazos, que pueden ser mortales).

Las escuelas de formación, que también son considerados centros religiosos, es donde se aprende el Kalaripayattu. Está excavado en la tierra, de manera que queda por debajo del nivel del suelo, y tiene unas medidas aproximadas de 10 m x 5 m que se orientan siempre en dirección este-oeste. Allí el Maestro transmite sus conocimientos a sus alumnos, tanto a nivel marcial como espiritual, e incluso médico, pues los gurús tiene conocimientos de medicina ayurvédica, tradicional de la India.

Fases de aprendizaje

La práctica marcial en sí consta de cuatro fases, y no se puede pasar a un nuevo nivel sin dominar el anterior. Estas cuatro fases del aprendizaje son:

Control corporal: Consiste en prácticas individuales, a través de ejercicios y formas, con dos objetivos. Por un lado, se busca crear una base física, desarrollando la fuerza, la resistencia y, sobre todo, la elasticidad y flexibilidad del cuerpo. Por otro, se inicia en los movimientos y gestos que luego se realizarán en el combate.

Armas de madera: Entre las armas utilizadas en esta fase hay puñales, sables, bastones y escudos de diferentes formas y tamaños, pero siempre simulados y hechos en madera para evitar accidentes durante el aprendizaje.

Armas de metal: En esta tercera fase ya se considera que el alumno ha alcanzado una destreza suficiente para emplear armas reales de metal. Destaca el uso de una curiosa “espada-látigo” llamada urimi.

Prohibido durante la ocupación británica

Combate desarmado: Finalmente los conceptos y técnicas aprendidas a través del manejo de armas se aplican a la lucha de mano vacía. En la mayor parte de Asia se sigue el sistema contrario, es decir, primero se aprende mano vacía y luego las armas. Sin embargo, como arte guerrero, era más práctico aprender primero a manejar las armas que se llevaban al combate. Este método es aún muy común en los sistemas del sudeste asiático.

En el Kalaripayattu se tienen también muy presentes los “puntos vitales”, que se golpean, se agarra o se “pica” para causar diferentes efectos en el adversario. Es importante tener en cuenta que este concepto de “puntos vitales” no tiene relación alguna con las teorías de la Medicina Tradicional China, ni con el Chi, ni con los meridianos ni con la acupuntura. Son simplemente considerados puntos de unión entre los vasos sanguíneros, los ligamentos y los circuitos nerviosos.

Curiosamente, como ha ocurrido a lo largo de la historia con otras artes de lucha, estuvo prohibido durante la ocupación británica de la India. Pero continuó practicándose en la clandestinidad, y hoy sigue siendo un método de evolución para sus practicantes, además de un importantísimo reclamo turístico de Kerala, donde diversas asociaciones tratan de mantener la tradición y de darlo a conocer al gran público a través de exhibiciones y espectáculos profesionales.

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