La comunicación no verbal en las artes marciales

In Noticias, Noticias MMA by Agripina Carretero de la HozLeave a Comment

¿Cómo funciona la comunicación no verbal en las artes marciales?

Comunicación no verbal

Mucho se habla de las estrategias, las técnicas, los golpes o las acciones espectaculares que vemos sobre el ring durante un combate.

Muchos pensarán que los luchadores sólo entrenan una parte física de su cuerpo para enfrentarse a su rival, pero estamos muy equivocados.

A la hora de subirse a la jaula, los luchadores estudian a su adversario. Cómo se mueve, cuáles son sus puntos débiles, sus fortalezas y sus miedos.

Los luchadores no entrenan de manera ciega, si no que interiorizan el cara a cara, imaginan a su oponente y de alguna manera, indirectamente, no sólo lo analizan de manera superficial.

Pero…¿Cuál es la comunicación no verbal que se esconde detrás de una pelea?

Según los expertos en comunicación no verbal, el cuerpo siempre es más sincero que nuestras propias acciones.

Podemos propiciar un golpe a nuestro rival, parecer seguros de nosotros mismos pero nuestros ojos siempre serán el espejo de nuestras emociones.

Psicólogos, sociólogos y antropólogos están de acuerdo en algo y es que es imposible ocultar nuestras intenciones.

artes marciales

No todo el mundo es capaz de captar este tipo de lenguaje, de descifrar las miradas o los gestos, y hoy es un buen día para aplicarlo a las artes marciales.

Las señales de nuestro subconsciente suelen aparecer en la cara. Pero antes de entrar en detalle, debemos saber que muchas de las posturas que se usan en las artes marciales usan de referencia algunos animales como los felinos. Algo muy interesante a la hora de profundizar en cómo se coloca el cuerpo dependiendo de si queremos atacar o defender. De si nos sentimos intimidados, o si nos mostramos dominantes.

Si nos lanzamos a la aventura de los deportes de contacto, lo primero a lo que nos enfrentamos es el aprendizaje. Cualquier ser humano es capaz de aprender. El aprendizaje es simple y si lo aplicamos a las artes marciales, sabemos que son una serie de habilidades que se adquieren con el entrenamiento, gracias a una técnica que conseguimos con el tiempo.

Una vez adquirida esta técnica, conseguiremos leer el pensamiento interior del ejercicio que practicamos.

El coraje, la resistencia o la intuición entran en juego y comienzan a ser aplicados a nuestros primeros enfrentamientos.

Ya no salimos a luchar ciegamente, sino que además de concentrarnos en nuestras propias durezas, aprendemos a analizar las debilidades de nuestro contrincante.

La actitud, un punto de inflexión en nuestro lenguaje corporal

El lenguaje corporal es el pilar básico de nuestra comunicación no verbal. La actitud dirá mucho de nosotros mismos, mostrará al contrario nuestros puntos débiles o incluso le dirá si sentimos miedo.

La experiencia siempre es un grado, y hará que podamos utilizarlo a nuestro favor, usarlo como estrategia y engañar al rival fingiendo que estamos cansados, por ejemplo.

En cuanto a actitudes, podríamos decir que mostrarse agresivo podría transmitir dominancia y miedo hacia nuestro contendiente. Esto podemos conseguirlo con nuestra mirada, nuestro cuerpo o simplemente con nuestros golpes.

lenguaje corporal

Si esta estrategia es efectiva, nuestro rival mantendría baja la cabeza, se mostraría defensivo y mantendría la distancia. Por el contrario, una actitud defensiva también podría ser positiva. Sería eficiente si conseguimos mostrarnos impenetrables, inaccesibles y superiores. Esto podemos conseguirlo con el peso del cuerpo hacia atrás y la guardia adelantada, con la finalidad de conseguir movimientos defensivos más rápidos y por tanto, más eficaces.

Mostrarse a la defensiva no significa mostrarse inferior. Quizás tu rival intente atacar, pero no consiga puntuar. En ese caso, tu estrategia habrá funcionado.

Otra de las actitudes que podemos ver sobre el ring o la jaula es el cansancio, sea real o no. La falta de concentración, el sentirnos exhaustos de golpes nos hace mostrarnos más lentos y relajados. Una señal de ello podría ser la guardia, la cual pierde firmeza y transmite debilidad.

Los deportes de contacto, las artes marciales mixtas y la seguridad en sí mismo

Algo que se entrena, o mejor dicho que se adquiere con la práctica de estas modalidades es la seguridad en uno mismo, la autoestima y la subida de moral.

Las dudas no tienen cabidas en un combate, cada movimiento debe estar hecho con seguridad, no valen los titubeos pues un pequeño fallo puede llevarte a la lona.

Quien se siente seguro no tiene miedo y por tanto no manifiesta ninguna emoción parecida al miedo. Lo único que hace un luchador que se siente cómodo es esperar el momento adecuado para obtener el resultado esperado.

Debemos también darle importancia a nuestra resistencia. Podemos ser luchadores muy seguros, pero debemos ser resistentes. Un combate es agotador. La potencia de los golpes, la velocidad de los movimientos o la defensa ante nuestro adversario puede hacer que consumamos toda nuestra energía en menos tiempo del que imaginábamos.

Si ya tenemos seguridad, somos técnicamente buenos y sabemos cómo debemos mostrarnos ante un enfrentamiento, sólo nos quedará trabajar la resistencia y la velocidad de recuperación de nuestro cuerpo.

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