Cinco luchadores de UFC que han pasado por la cárcel

In Noticias, Noticias MMA by Claudia Do CampoLeave a Comment

Luchadores de UFC que no se han librado de pasar por la cárcel
mark hunt

Mark Hunt tuvo una difícil adolescencia; vivía en un barrio conflictivo y recibía malos tratos a manos de su padre. Su vida en Nueva Zelanda estuvo basada en la criminalidad y la violencia. Hunt era conocido por ser protagonista de las peleas callejeras y numerosos robos.

A la edad de 16 años fue condenado a 9 meses de prisión por robar más de una decena de coches y atracar a un hombre para quitarle los zapatos. Hunt no aprendió la lección ya que volvió a ser sentenciado por asalto.

Una pelea callejera en la puerta de un pub le cambió la vida. Un portero de la discoteca observó como el neozelandés noqueaba a varios jóvenes en cuestión de segundos y quedo asombrado. De modo, que no dudo en convencer a Mark para que se apuntara a MMA y poder pulir la técnica.

Ahora, 20 años más tarde de ese momento, Mark pertenece a la gran familia de luchadores de UFC, dejando atrás su pasado violento y criminal.

Derrick Lewis

Los problemas de Lewis llegaron cuando termino la escuela secundaria. Lewis tuvo un encuentro con el ex marido de una chica con la que salía. Harto de la persecución y el acoso que este le provocó, Lewis le propino varios golpes en su defensa, dejándole sin visión, ya que el hombre pretendía hacer uso de una escopeta. Fue acusado de asalto agravado y puesto en libertad condicional durante dos años.

Durante sus años de estudio en la universidad, Lewis, violó la libertad condicional y fue condenado a cinco años de prisión de los cuales, solo cumplió tres años y medio en la cárcel de “Sugar Land”.

Al salir de prisión solo tenía en mente retomar sus clases de boxeo para ser boxeador profesional, pero todo cambió cuando un amigo le ofreció pelear en MMA. Lewis ganó el combate y decidió olvidar el boxeo. Desde aquel momento, Derrick se convirtió en un luchador profesional y forma parte de UFC. También ha competido en la jaula de Bellator y Legacy FC.

Mike Perry

Una vida familiar con altibajos le llevo a independizarse pronto con unos amigos. Una nueva vida llena de conflictos, Perry, quería tener una vida como “Grand Theft Auto” donde fácilmente todo estuviera de su mano. Fue arrestado por la policía tras asaltar una casa para robar. Además de dar positivo en drogas.

Seis meses en la cárcel hicieron reaccionar a Perry y al salir decidió reconducir su vida. A pesar de estar con la condicional, en el 2016, le dieron permiso para luchar en UFC. Actualmente cuenta con un record 3-1.

Patrick Cummis

La carrera como luchador profesional en las MMA había comenzado cuando Patrick fue sentenciado por un delito que cometió en 2008. Él y un amigo se declararon culpables por varios asaltos donde robaron televisores, cámaras, ordenadores y otros objetos de mucho valor.

En un primer momento fueron puestos en libertad condicional, pero el fiscal consiguió abrir nueva sentencia en 2011 donde fue condenado a ocho meses de cárcel.

Al salir de la cárcel, Patrick, tenía claro que quería ser luchador profesional y dejar atrás su oscuro pasado. Desde 2014 pelea con los guantes de UFC.

Tim Means

Means pisó por primera vez la cárcel con 18 años tras participar en una pelea callejera y romper la ventana de uno de los coches patrullas que le trasladaban. En el 2004 recibió un disparo que casi le hace perder la vida. Means consiguió recuperarse, pero creo una adicción a los medicamentos que, posteriormente, derivo en una adicción a las drogas.

Su adicción a las drogas le llevo a protagonizar varios arrestos e incluso a cumplir una condena de cuatro años en la cárcel de Nuevo México.

Los años que paso en la cárcel le sirvieron para desintoxicarse y estudiar. En el centro utilizaba las artes marciales para controlar su ira y dejar los problemas atrás. Ahora, gracias a los ejercicios que realizo para controlar su temperamento ha encontrado una puerta al éxito con las MMA donde podemos verle subir al octógono de UFC.

 

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